En el corazón de Marina Grande, un encantador pueblo pesquero de Sorrento, Italia, se encuentra el mural de mosaicos “Molo Mar del Plata”, una obra que trasciende lo artístico para convertirse en un verdadero símbolo de unión entre dos ciudades hermanas: Mar del Plata y Sorrento.
La historia de este vínculo se remonta a 2007, cuando ambas ciudades firmaron un acuerdo de hermandad. La razón es profunda: miles de inmigrantes italianos, en su mayoría provenientes del sur, encontraron en Mar del Plata un nuevo hogar y un puerto de oportunidades. Con ellos llegaron tradiciones, valores, oficios y una identidad cultural que dejó huella en la comunidad marplatense.
El mural, ubicado en el puerto de Sorrento, es un homenaje a la inmigración y al trabajo del hombre de mar. Cada mosaico refleja la unión de dos pueblos atravesados por el Atlántico, que comparten historia, sacrificio y el amor por el océano.
Además de su valor simbólico, el “Molo Mar del Plata” se ha convertido en un atractivo turístico. Visitantes de todo el mundo descubren allí cómo el arte puede narrar una historia de fraternidad internacional, donde la pesca, la cultura y la memoria de los inmigrantes son protagonistas.
Para quienes viajan a Sorrento, contemplar este mural es reencontrarse con la identidad ítalo-argentina y reconocer la importancia de los lazos que todavía hoy unen a ambas ciudades.




